Cerramos otro trimestre con un muy buen comportamiento de los mercados financieros a nivel global, en un período en el que han sucedido bastantes hitos relevantes: desde el punto de vista macroeconómico, la economía norteamericana mostrando una fortaleza relevante, la zona euro con unos datos todavía muy débiles, y China tratando de buscar un suelo en el crecimiento, tras los anuncios de estímulos para tratar de estabilizar la inestabilidad financiera latente en la zona. Pero en segundo lugar, y no menos importante, hemos conocido el resultado de las elecciones presidenciales en EE.UU., con una amplia victoria por parte de Trump, con las implicaciones desde el punto de vista económico y financiero puede tener.
En consecuencia, los principales Bancos Centrales han continuado con sus políticas expansivas, sin embargo, existen cada vez más dudas sobre las posibles implicaciones que pueden tener esas nuevas políticas en EE.UU, y por tanto, el mercado duda bastante de las futuras actuaciones por parte de la FED.
Respecto al comportamiento de los mercados de renta fija, durante el trimestre hemos observado un mayor apetito al riesgo, registrando los índices de high yield un mejor comportamiento relativo frente a los índices de grado de inversión. Por otra parte, los índices de deuda pública a corto plazo registran beneficios especialmente en Europa, tras los últimos recortes de tipos, mientras la zona larga de las curvas se mantiene más enrangada, y por tanto los índices registran ligeras pérdidas en el trimestre. Asimismo, el dólar se aprecia con fuerza durante el trimestre casi un 8%.
En cuanto a los mercados de renta variable, el MSCI World sube algo más de un 7% en el trimestre, destacando de nuevo el mercado japonés y también el mercado norteamericano, mientras en Europa, la debilidad macroeconómica y las dudas acerca de la implicación de las políticas norteamericanas hace que tanto el Eurostoxx-50 como el Stoxx 600 registren caídas en el trimestre superiores al 3%.
Ibercaja Empleo Crecimiento registra una rentabilidad durante el último trimestre de 2024 del 2,36%, finalizando el año 2024 con una rentabilidad positiva del 12,84%. A lo largo del trimestre, tanto la cartera de renta fija (+0,54%) como la cartera de renta variable (+1,82%) han registrado rentabilidades positivas.
Durante el periodo, en la cartera de renta fija, los bonos de los sectores utilities, financiero y consumo discrecional han sido los que mayor rentabilidad han aportado. Tan solo los bonos de compañías del sector de consumo estable han registrado pérdidas. En la cartera de renta variable destacan principalmente las compañías tecnológicas, servicios de comunicaciones y financieras. En concreto las más destacadas han sido Broadcom, Netflix, Booking y Nvidia. Por el contrario, las acciones de las empresas de utilities, consumo estable y sanidad han sido las que mas rentabilidad han drenado, destacando el caso de Novo Nordisk y L’Oreal.
Escenario para 2025.
Claramente encontramos 4 puntos favorables para los activos de riesgo:
- Crecimiento moderado
- Inflaciones a la baja
- Desregulación
- Política monetaria relajada
RENTA VARIABLE:
Una pausa en la actuación de la FED, podría ser un punto conflictivo, pero sería una corrección manejable, una consolidación necesaria de mercado. Asimismo, en este entorno que estamos dibujando pensamos se puede acelerar el entorno de M&A, ayudado por la desregulación, y también soportado por factores cíclicos y estructurales, lo que va a ser un soporte para el mercado.
En relativo seguimos con una visión más positiva sobre EE.UU., ya que el crecimiento mayor, las políticas de desregulación, bajada de impuestos, etc, benefician en mayor cuantía a las empresas americanas, frente a Europa.
Los beneficios empresariales van a seguir siendo por supuesto el gran driver del mercado, y veremos un rerating importante de los mismos, con crecimientos tanto en el S&P500 que estimamos pueden situarse en torno al 15%, como en Europa, donde partiendo de crecimientos muy débiles en 2024, en torno al 1,5%, podemos ver mayores crecimientos también cercanos al 8%.
Un dato, también muy relevante, es sobre todo en EE.UU., es de dónde vienen esos beneficios empresariales: en 2024, los beneficios de las 7 magníficas se han situado en el entorno del 35%, mientras el resto de compañías apenas creciendo al 3%. Para 2025, se va a producir una generalización de esos beneficios, lo que además consideramos muy sano para el mercado, las 7 magníficas todavía creciendo a tasas del 20%, pero el resto de mercado incrementando hasta niveles cercanos al 13%.
En cuanto a estilos de inversión:
- Preferimos cíclicos de calidad con mejoras en su eficiencia operativa.
- Estamos hablando principalmente del sector financiero estadounidense, estamos incrementando también el peso en sector industrial, y por supuesto tecnología, donde el fuerte crecimiento de beneficios es estructural y donde el ciclo de inversión relacionado con la temática de la IA está generando un gran soporte.
- Dentro de los sectores defensivos, seguimos en el sector sanidad, especialmente aquí sí preferimos exposición a compañías europeas, o bien al subsector de medtech a través de sólidas compañías americanas.
RENTA FIJA:
No es un punto fácil en este momento en cuanto a la definición de las curvas soberanas.
Tenemos a un 10 años americano, que puede estar correctamente valorado en la zona entre 4,25%-4,5%. Lo que estamos viendo es que, como consecuencia de esas nuevas políticas, el mercado está exigiendo una mayor prima por plazo. El bund también en la zona entre 2% y 2,5% es el rango que puede moverse a lo largo del próximo año, con unos diferenciales frente a España en el entorno de los actuales.
Es por ello, que en este momento a pesar de que los diferenciales crediticios se encuentran ya en unos niveles bajos, los activos de spreads siguen siendo atractivos. Por tanto, primera parte del año, con unos niveles en absoluto de TIRes interesante todavía, el mercado de renta fija continuará beneficiándose de la continuación de la relajación monetaria en una economía con modesto crecimiento y menor inflación. Por tanto, renta fija privada de buena calidad crediticia en la parte media de la curva va a ser nuestra principal apuesta.