El cuarto trimestre del año se ha caracterizado por la continuación de la recuperación de los activos de riesgo en un escenario de resiliencia de márgenes corporativos, a pesar de los impactos tarifarios, con inflaciones controladas, expectativas ancladas y bancos centrales vigilantes. En este sentido, el MSCI World acumula una revalorización del 2,87%, en dólares, siendo los sectores sanidad, materiales, servicios de comunicación y financiero los que se sitúan a la cabeza, con rentabilidades superiores al 4%; mientras que inmobiliario cierra en rojo, y construcción y consumo básico con una rentabilidad en la cola, inferior al 1%. El dólar se ha mantenido estable contra el euro otro trimestre.
En renta fija, la Reserva Federal ha continuado con la política de bajadas de tipos iniciada en septiembre realizando dos recortes de 25 puntos básicos. Por su parte, el BCE ha continuado con su pausa. El crédito corporativo ha seguido siendo el activo estrella; sin embargo, la deuda pública ha tenido mayor nivel de volatilidad.
A lo largo de esta última parte del año, la cartera de renta fija ha aportado en torno a un 0,61% de rentabilidad, destacamos como se ha mantenido la duración de la cartera en el entorno de 2,6 años, así como una TIR bruta de cartera en el entorno del 2,95%, destacando especialmente la aportación del crédito financiero.
En cuanto a la cartera de renta variable, destaca el buen comportamiento del sector financiero, tecnología, sector de comunicaciones y consumo discreccional; entre los valores que resaltamos son Alphabet, Goldman, AMD, Roche y Louis Vuitton. Por el contrario Oracle, Microsoft, Meta y Uber y SAP, se encuentran entre los valores que han drenado mayor rentabilidad. La exposición a renta variable en el entorno del 18%, con un sesgo muy balanceado entre growth y quality. La aportación de la cartera de renta variable en el trimestre ha sido de un 0,93%.
Expectativas:
- En cuanto a renta fija:
En este cuarto trimestre ha sido la Reserva Federal la que ha continuado moviendo ficha y confirmando las expectativas de tres bajadas para el año 2025. Para este año 2026 se esperan 2 bajadas de 25 puntos básicos cada una de ellas. En el caso de Europa, no se espera ningún movimiento por parte del BCE.
Durante este trimestre hemos abierto posiciones de venta de put sobre el bund esperando que llegue a los niveles máximos del rango para abrir posiciones largas. Aprovecharíamos los momentos de estrés para tomar posiciones en crédito de alto grado de inversión y ampliar duraciones.
- En cuanto a renta variable:
De cara a 2026 el escenario es favorable para la renta variable desde el punto de vista micro y macro: Las expectativas de inflación se encuentran ancladas, las revisiones de beneficios siguen alcistas, los bancos centrales continúan acomodaticios y contamos con medidas de estímulo. Sin embargo, el posicionamiento es alto en activos de riesgo y esto podría hacer vulnerable al mercado en un episodio de shock. En un entorno de empinamiento de curvas de tipos de interés preferimos la inversión en calidad, poder de fijación de precios e infraestructuras, si bien en Europa, dado el margen por valoración y potencial recuperación en crecimiento del PIB gracias al plan de infraestructuras alemán, tendríamos opcionalidad a ciclo.